El discernimiento

“Falsos mesías y falsos profetas se levantarán, y ellos van a realizar señales y maravillas muy grandes para engañar, si eso fuera posible, aún a los elegidos”.

Mateo 24:24

No es oro todo lo que reluce. En estos tiempos la humanidad está siendo invitada a elegir con discernimiento en qué lado de la matriz evolutiva posicionarse, esto es, en el viejo mundo que se cae a pasos agigantados o en el Nuevo Mundo emergente, desconocido, vacío pero pleno de recursos generativos y creativos. Es una elección, una decisión crucial que marcará el resto del curso evolutivo de nuestra alma.

Actualmente el velo del olvido propio de todo proceso de encarnación está siendo rasgado para muchos, sobre todo para aquellos que han transformado las energías más densas de sus vehículos de expresión.  Es normal que el llanto sin motivo, el miedo y la tristeza hayan hecho acto de presencia en estas semanas como parte fundamental y necesaria para la transformación en un nuevo diseño humano. Las cantidades de energías Acuarianas procedentes del Cosmos siguen apretándonos a ir más allá de lo conocido, hacia el otro lado del velo. Pero la elección es nuestra. Y la puerta, estrecha.

Algunas almas ya han hecho esta elección pero continúan sufriendo porque las densidades propias de su personalidad y de sus vehículos de expresión más densos siguen cargados de energía de baja vibración como miedo, rencor, resentimiento y culpa. La integración del alma con el cuerpo es un proceso necesario y ocurre cuando nos rendimos a SENTIR en mayúsculas lo que es, aceptando compasivamente lo que pasa ahora en mi vida. Es un SENTIR en mayúsculas, libre de todo contenido mental, de toda etiqueta, un SENTIR impulsado por el AMOR profundo que desea manifestarse en la tierra, iluminándolo todo, elevándolo todo, comunicándonos con Todo.

El proceso de Despertar Espiritual es algo que ocurre más allá del ego, más allá de la personalidad. Implica precisamente la disolución del ego, de la ilusión y la emergencia del ser, del alma y del Servicio. Y tiene como consecuencia que dejas de tomarte las cosas de manera personal, dejas de tomarte la vida tan en serio.

Hay que entender que el ser humano como ser espiritual posee distintos cuerpos para la expresión de esta Conciencia Única y divina. De estos cuerpos el físico es el más denso de todos y a su vez es la puerta de acceso a los cuerpos más sutiles. Creer que somos sólo un cuerpo físico implica un exceso de identificación con tan sólo un 4% de lo que somos. Pegadito al cuerpo físico está el cuerpo emocional, un cuerpo más sutil y energético lleno de información, de recuerdos, de heridas… Es en este cuerpo donde acumulamos nuestra sombra, un espacio emocionalmente denso pleno de recursos generativos y transformacionales, sombra que puede venir de nuestra experiencia actual de vida o de nuestras memorias de alma.

Seguidamente al cuerpo emocional está el cuerpo mental, más sutil que el anterior pero tremendamente poderoso  y presente. Es nuestra conciencia cognitiva o ego. Creer que la mente está en el cerebro es propio de los viejos paradigmas del viejo mundo. Realmente la mente está alrededor del cuerpo como un campo de conciencia cognitiva o mental. Para que lo experimentes puedes hacer el siguiente ejercicio.

Cierra los ojos un momento y piensa en una vaca verde. Trata de verla, de sentirla con tu mirada interior. ¿A qué distancia de tu visión se encuentra? El 95% de la gente que hace este ejercicio señala un punto a una distancia de entre 15 y 30 cm delante de su frente.

Después del cuerpo mental viene el campo de Conciencia que nosotros llamamos el campo intuitivo y generativo y que clásicamente se ha llamado el cuerpo Espiritual. Este campo de Conciencia existe fuera del espacio tiempo y está en constante comunicación con la VIDA, con la Totalidad, con lo Divino. He leído por ahí que Amit Goswami, un activista cuántico, llama a este cuerpo la mónada cuántica. Este campo es el primero en formarse, antes incluso que el cuerpo emocional y físico. Este campo es el que porta la información básica de la vida, de nuestra experiencia evolutiva y es desde donde surgen todas las creaciones de nuestra realidad. Este campo de Conciencia es nuestro aspecto divino y la intuición es el sentido que nos conecta y que nos integra directamente con este aspecto más amplio e infinito de nosotros.

Existen más cuerpos, por supuesto, pero desde este nivel supramental (como lo definiera Carl Jung en su día), la separación no existe como tal. Desde este nivel hacia arriba somos una Unidad interconectada con Todo. Sostener la conexión con nuestro campo de Conciencia nos permite salir de la dualidad de nuestra mente e ingresar en un nuevo campo de Conciencia de Unidad donde TODOS SOMOS UNO.

Hoy, la física cuántica está demostrando la existencia de estos cuerpos, de estos campos pero más allá de la ciencia está el sentir, el sentirlos y el conectarnos consistentemente con ellos. TODOS los cuerpos son energía. Tanto el físico como el campo intuitivo son energía que vibra a distintas frecuencias. Por eso no hay nada más extático que fluir con la energía de la vida pues implica una ausencia total de resistencia de la energía a través de todos nuestros cuerpos.

Este salto evolutivo que estamos viviendo todos y que no sólo se limita a la tierra y sus habitantes sino que se expande a toda expresión de vida en el universo implica una ascensión vibracional de toda la energía. Esto implica que nuestro cuerpo físico también está cambiando, elevando su frecuencia vibratoria lo que hace que dejemos de identificarnos tanto con el cuerpo físico y comencemos a identificarnos más con el campo de Conciencia sutil de nuestro alrededor. Pero desidentificarnos con el cuerpo físico no implica dejar de sentirlo, todo lo contrario, implica SENTIRLO plenamente y gozosamente más allá de todo dolor o sufrimiento. El cuerpo físico se convierte en un templo para nuestra alma y como templo divino deja de estar sujeto al ciclo de la enfermedad y el decaimiento. Se convierte en un cuerpo lleno de Gracia divina que se expresa a través de un movimiento hermoso y profundamente emotivo. Cuando alcanzamos este grado de integración con el cuerpo físico comenzamos a identificarnos con el espacio sin forma de nuestra conciencia, permitiendo su expresión a través de nuestro cuerpo libre, relajado, cenestésico, consistente e integrado. A esto se refería Jesús con “crear el cielo en la tierra”, ser puentes encarnados e integrados entre los mundos sutiles y el mundo material pero manteniendo nuestra identidad fundamental en lo que está más allá de lo físico. Un salto desde el materialismo a la espiritualidad encarnada.

El cuerpo físico como canal de comunicación multidimensional

El cuerpo físico es la última manifestación creativa de algo que ha ocurrido previamente en los cuerpos más sutiles de nuestra identidad. La enfermedad, el dolor, el accidente son sólo resultados creativos de algo que ha ocurrido previamente en nuestro cuerpo emocional, mental o espiritual. Cualquier intervención y cambio que efectuamos en nuestros cuerpos más sutiles repercutirá visiblemente en el físico pero no a la inversa. De ahí que el servicio intuitivo sea de crucial importancia en estos tiempos pues ayuda a despejar bloqueos que pudieran estar presentes en esas otras realidades más sutiles de nuestra identidad, actuando sobre la causa del desequilibrio y no sobre sus consecuencias.

“La sanación es una consecuencia de la evolución espiritual, no un fin en si mismo. La causa detrás de toda enfermedad reside en ese espacio informe de la Conciencia, del alma, del espíritu. Si no transformamos la causa su efecto no ser verá disuelto.” 

Un ser despierto está libre de contracturas y libre de la enfermedad. Esto no quiere decir que no se ponga enfermo en algún momento pero la comprensión del proceso y su rendición compasiva lo disuelve rápidamente.

Mucha gente dice que despertaron, que son Consciente de su divinidad… y a lo sumo lo que han logrado es lo que se llama ser auto-consciente, esto es, se dan cuenta de que hay algo más. Sus cuerpos emocionales siguen comprimidos y cerrados, no encarnan la nueva vibración en si mismos. Despertar no es darse cuenta de ese algo más, ése es el primer paso. Despertar implica SER ese algo más y liberarse de la dualidad propia de la auto-conciencia. Esto es, desaparece el sufrimiento.

“En el Despertar desaparecen las dos voces de la mente.”

El sufrimiento es una resistencia a la vida y la evolución. El alma no se resiste nunca. Lo que genera resistencia es el ego y los vehículos de personalidad más densos. Por eso todo dolor es una resistencia (consciente o inconsciente) a alinearse con la vida, con el cambio, con la evolución. Al hacer este sufrimiento eficiente permitimos que ocurra el flujo de energía desde dentro hacia fuera. Y ahí es dónde surge la emoción como recurso integrativo.

Emoción viene de e-motion, energía en movimiento. En el sufrimiento eficiente sólo hay un SENTIR confiado y profundo, libre de contenidos. El AMOR que guía toda la creación comienza a empujar desde dentro de nuestros corazones hacia afuera, desprogramando nuestro cuerpo, liberando dolores y sombras ancestrales de nuestros campos y transformando para siempre las creencias limitantes de nuestro cuerpo mental. Es todo un reto, por supuesto, todo un desafío, que está lleno de regalos, el regalo de la vida eterna.

La comprensión de lo que la vida Es es inabarcable para nuestra mente pero no para nuestro corazón. Nuestro corazón es la puerta de entrada al nuevo mundo. Nuestro sistema bioeléctrico ha cambiado y sigue cambiando constantemente, alineándose y actualizándose con las nuevas frecuencias Acuarianas del nuevo mundo. Si antes funcionábamos con 7 chackras ahora funcionamos con un único chackra, el llamado chackra unificado que se encuentra en nuestro corazón. De ahí la importancia de abrir el corazón.

Abrir el corazón no es algo que uno tenga que hacer. Más bien es algo que ocurre cuando te rindes y confías. Y el SENTIR en mayúsculas es la prueba, el desafío y también el regalo.

“SENTIR PARA SABER”

El Plan Divino

Existe un Plan Divino que guía toda la creación y que tiene el AMOR  como energía esencial. El amor es la energía de mayor vibración que existe y la que más información transmite. Es nuestra capacidad de amar lo que indica nuestra disposición y nuestro estado vibratorio para ingresar en el Nuevo Mundo. En el Nuevo Mundo no hay crítica ni juicio, sólo discernimiento. Discernir implica percibir vibratoria e intuitivamente lo que está alineado con el Plan y lo que no. En el universo existe dos tipos de seres o entidades. Los seres que sirven al Plan Divino y los que se sirven a sí mismos (ego-ismo). Ambos pertenecen a la misma Fuente pero los segundos han optado por querer ser Dioses sin serlo. Es la clásica dualidad entre la luz y la oscuridad.

Los seres que se sirven a sí mismos son los que han gobernado este mundo desde el comienzo de los tiempos. Sin entrar en teorías conspiratorias ni nada por el estilo lo cierto es que este mundo tan caótico y en desequilibrio es la consecuencia de dar la espalda a la VIDA y a DIOS (hablo de Dios como principio creativo, nada que ver con las ideas de Dios introducidas en la mente humana por las jerarquías que ostentan el poder) y aún en este salto evolutivo, estas fuerzas oscuras están tratando de evitar lo inevitable. Sólo hay que echar un vistazo a los medios para ver cómo manipulan nuestra atención y los contenidos de nuestro campo emocional, induciendo miedo, violencia y pavor en las masas o todo lo contrario, fe ciega, entusiasmo y fervor. Los medios han sabido mantener a la humanidad dormida a través de las emociones y el sentimentalismo. Y esto nos aleja de nuestro propio centro.

Discernir no es lo mismo que juzgar. En el discernimiento hay una aceptación de lo que ES y una sensibilidad afectiva que nos impulsa a guiar nuestros pasos por los senderos que más se ajustan a nuestro sentir interior, a nuestra intuición más profunda y creativa, la que nunca falla. En cambio en el juicio hay dualidad, hay una valoración entre bueno y malo, hay una confrontación de fuerzas e intereses. En el juicio no estamos escuchando, pero en el discernimiento sí.

Ahora bien, la capacidad de discernir, igual que la intuición de más alto nivel implica previamente haber disuelto todo miedo, todo rencor, toda ira, toda culpa y toda energía densa de nuestros cuerpos físico y emocional. Los contenidos de nuestros cuerpos físicos y emocional actúan como distorsionadores de la información intuitiva. Una información intuitiva siempre está impulsada por el amor y nunca por el miedo. Es cierto que alguna intuición puede activar las respuestas instintivas de miedo,  pero este miedo es saludable porque está al servicio de la vida. Sin embargo, el otro miedo, el psicológico o mental bloquea la recepción clara de la información intuitiva.

La intuición nunca falla. Es la manera en que el alma se comunica a través de nuestros vehículos de la personalidad, invitándonos a fluir por caminos que resuenan con nuestro sentir más profundo. Seguir nuestra intuición y servir desde ella nos conecta con personas que vibran en la misma frecuencia. La intuición de más alto nivel tiene el amor como vehículo transmisor. Y dónde hay amor, no existe el miedo.

Cuando entras en contacto con alguien que encarna la vibración del nuevo mundo es normal que surjan todos los miedos de repente. Está ocurriendo una liberación. Si nos atrevemos a atravesar esos miedos encontraremos lo que siempre hemos estado buscando, el amor, el retorno al hogar. Los nuevos servidores no son blandos y sensiblones, sino amorosos, retadores y firmes. El amor de la era de Acuario tiene una espada como símbolo. Y puede chocar con la clásica idea que tenemos de servidor o de maestro, compasivo, amoroso, que no levanta ni un pizco la voz. Los nuevos servidores encarnan una vibración y al entrar en contacto con su campo de conciencia te permiten verte en el espejo, mostrándote lo que no has querido ver. Si sostienes y te atreves a ir más allá verás lo que siempre has estado buscando. Y ocurre el milagro.

El tiempo apremia y todo está dado.

En estos tiempos se nos pide afinarnos intuitivamente para que sea siempre nuestra Conciencia más profunda la que guíe nuestros pasos siguiendo siempre un camino de resonancia vibracional y de silencio vivencial. Se nos pide mantener el contacto diariamente y constantemente y no sólo cuando meditamos o hacemos algún ritual. Estas prácticas son buenas siempre y cuando no las hagamos por nosotros sino para los demás, para la humanidad, por amor a la VIDA y sus expresiones.

Una llamada al discernimiento

La oferta espiritual y el merchandaising lleno de promesas fallidas está a la orden del día. Y Jesús ya nos avisó:

“Falsos mesías y falsos profetas se levantarán, y ellos van a realizar señales y maravillas muy grandes para engañar, si eso fuera posible, aún a los elegidos”.

Mateo 24:24

Dentro de nosotros está el maestro esperando a ser escuchado. En el silencio su voz amorosa se hace presente. Esa voz nos indica siempre hacia donde ir pero nos lo indica a través del cuerpo y no a través de las razones. En la intuición no existe el por qué sino el para qué.

Detrás del miedo hay un regalo. Y ese regalo es el AMOR.

Somos AMOR en ACCIÓN.

Sólo decirte que TE AMO.

Jorge Santana

http://www.asesoramientointuitivo.com

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