Parte intuitivo. Mayo 2012. Entre dos mundos.

“Cuando algo muere, algo nace.”

Estamos viviendo tiempos muy emocionantes, no solo porque las emociones están a flor de piel sino también porque estamos ingresando en un nuevo tiempo de aceleración evolutiva.

Todo está orquestado desde el lado informe y no visible de la vida. La energía que gobierna toda creación sigue su curso de elevación vibracional y todos estamos sintiendo este flujo creciente de energía, aunque la manera de vivirlo varía según el bagaje evolutivo y vibracional de cada uno de nosotros. En la emergencia de una nueva humanidad el sendero es el mismo para todos y la puerta una, y bien estrecha. Pero la manera de llegar a ella depende de las elecciones conscientes e inconscientes que hacemos en el día a día.

El tiempo de la búsqueda está llegando a su fin. Los mapas que históricamente han apuntado hacia la evolución de la consciencia humana están quedando caducos, obsoletos, fuera de tiempo. Las filosofías, las corrientes de  psicología, la metafísica, el new age… todos estos mapas ya han cumplido su misión. Su papel era la de apuntar hacia un lugar pero con el fin de recorrer el camino, no de quedarnos apegados al mapa. Cuando llegamos a ese lugar, podemos olvidar el mapa. Ya sabemos lo que es. Y lo sabemos porque lo hemos experimentado, recorrido, SENTIDO.

‎”El mapa no es el territorio. La palabra perro no muerde. El lenguaje describe la realidad pero no es la realidad”.

Korzybski.

Estamos en otro tiempo evolutivo que requiere ante todo de una nueva actualización, de una nueva simplificación vivencial de lo que aparentemente hemos hecho complejo. Pasar del concepto a la experiencia, de la idea al acto, de escribir y reflexionar sobre el amor a SER el AMOR.

La vida nos está retando nuevamente a soltar lo viejo y abrazar lo nuevo con total confianza y apertura. Y esto da miedo. Precisamente el miedo es la última programación colectiva que hay que atravesar. Y también la fuente disociativa y fantasiosa que, si no estamos atentos, nos puede atrapar en un círculo vicioso.

“En presencia del amor, el miedo se desvanece.”

No hay técnica que nos exima de vivir la experiencia de atravesar el miedo que nos separa de la vida, del amor. Detrás del miedo está el amor. ¿No merece este premio atravesarlo? La vida siempre apoya a aquellos que se entregan a la vida, atravesando las capas de miedo que nos han mantenido separados sensitiva y vibracionalmente de este misterio que llamamos realidad. Ahora más que nunca debemos CONFIAR, encarnar el arquetipo del loco del tarot, el que siempre confía en la vida aunque la mente tenga mil y un motivos que nos hacen desconfiar. En la mente siempre hay dos, es el reino de la dualidad. En el corazón en cambio, sólo reina el uno, el nuevo peldaño evolutivo de la nueva humanidad, un nuevo peldaño supra-mental.

Después del primer pico de actividad solar que comenzó en marzo, muchos sentimos el impulso que esta nueva corriente electromagnética generó dentro de nuestras células. Fue un período de avance y evolución sin tregua, atravesando sombras ancestrales y densidades emocionales que por momentos desconcertaban. No es necesario saber lo que está pasando. Lo más importante es saber que algo está pasando y confiar. Los retos son cada vez más intensos y profundos y actualmente estamos experimentando una nueva muerte de nuestro ego. Una nueva capa está desmoronándose desde nuestro corazón, una nueva capa de miedo ancestral que está emergiendo a la consciencia personal y colectiva para ser reconocida, aceptada, integrada y trascendida. Nos encaminamos al encuentro con la unidad de todas las cosas, con el AMOR que gobierna toda creación. Y es sabido que cuanto mayor es la luz que fluye desde el corazón de todo lo que existe, mayor es la sombra que se ilumina.

Puede que muchos estemos sintiendo ese choque frontal entre lo que sentimos interiormente y lo que ocurre exteriormente. Hay una creciente intolerancia a ambientes densos, a rutinas que carecen de sentido, a patrones de comportamiento que se perciben como caducos, como que ya no es. Una encrucijada evolutiva cuyo desenlace depende de las elecciones que hagamos en el presente. En la emergencia de un nuevo mundo, de una nueva realidad, hay un tiempo donde lo viejo y lo nuevo coexisten simultáneamente. Y esto es especialmente retador, sobre todo para los que hemos venido a integrar y encarnar el nuevo mundo. No se pueden caminar dos senderos a la vez. Tenemos que elegir; o me quedo en lo conocido o me encamino hacia lo nuevo. Cuando la elección hacia lo nuevo está hecha la vida se encarga de facilitar el camino. Pero es probable que el viejo mundo nos siga poniendo trampas, entretenimientos, falsas esperanzas, postergaciones, “sillas peligrosas que nos invitan a parar” (como dice la canción de Silvio Rodriguez). Lo cierto es que para entrar en el nuevo mundo hay que mojarse. Y cuando digo mojarse lo digo con todo el sentido de la palabra; mojarse interiormente y mojarse exteriormente. La emoción es el recurso creativo principal que facilita la integración del nuevo patrón vibratorio de consciencia a través de nuestra forma física.

Algunos puede que estemos sintiendo la realidad física (que no metafísica) del nuevo mundo en nuestras propias carnes. Nuevas sensibilidades, nuevas percepciones puras e inocentes como las de un bebé puede que estén ocurriendo en algunos de nosotros. El cuerpo se siente distinto, vibrante, vacío, con falta de apetito, de necesidad de comer. Puede que sintamos el silencio, ya no solo en la mente sino también en cada célula de nuestro cuerpo, ese silencio que nos permite escuchar el vacío y la dulce voz de nuestro corazón, sede de la intuición y de lo supra-mental. De hecho es posible que estemos sintiendo el espacio sagrado del corazón como más expansivo, más vibrante, más presente, más pleno. Para los que han transitado la puerta estrecha es un tiempo de co-creación casi inmediata.  La intención pura que nace del corazón no tarda más que un rato en manifestarse en la realidad externa. La magia se está tornando rápida y eficiente. Un auténtico goce de vivir en este tiempo tan especial para la humanidad.

El que la experiencia sea de una y otra forma depende casi exclusivamente de la mochila ancestral emocional que aún seguimos cargando a nuestras espaldas. En los círculos metafísicos y del new age y en algunas corrientes de psicología más holísticas se ha dicho que para entrar en el nuevo mundo hay que controlar las emociones, tenerlas dominadas por así decirlo. Esto ha generado una creciente y mayor disociación existencial en los que se han adentrado en estos círculos iniciáticos al no permitirse experimentar sus emociones de forma eficiente por el exceso de control sobre ellas. Muchos de los buscadores que han transitado gran parte del camino están dándose de frente con la realidad de su cuerpo emocional, con la ansiedad que produce la resistencia a sentir más allá de la mente. Ya no vale sólo con ser conscientes de estas emociones, de esta sombra. Es necesario la liberación y transmutación de esta sombra. Y esto es algo vivencial y no cognitivo o intelectual. Detrás de toda ansiedad hay un alma que busca florecer.

“La mente siempre trata de controlar. El alma, en cambio, simplemente busca florecer y dar.”

Es cierto que la evolución de la consciencia implica un reconocimiento de las emociones que albergamos en nuestro interior, pero una cosa es saber que están y otra muy distinta sentir que ya no están. ¿Cómo podemos conseguir que ya no estén? ACEPTANDOLAS SENSITIVA y COMPASIVAMENTE. Y para esto nada más sencillo que mirarse a los ojos con el otro, sentirse parte del otro, sentir que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa.

La evolución del ser humano implica una evolución en consciencia y una elevación en la tasa vibratoria de la conciencia. Y este segundo paso es eminentemente emocional porque son las emociones las que condicionan la tasa vibratoria de nuestra energía, tanto si son emociones conscientes como inconscientes.

Es posible que algunos estén especialmente emotivos en estas semanas, sintiendo una amalgama de emociones que no saben de donde vienen pero que están fluyendo hacia afuera. Permitámonoslo. Detrás de toda nube, hay siempre un sol que resplandece.

Les dejo un enlace a un documental.

http://www.thrivemovement.com/the_movie

Nos AMO.

Jorge Santana

P.D. No hagan caso de nada de lo escrito. Si les resuena bien. Si no también. Muchas gracias.

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