PARTE INTUITIVO. CAMBIO DE CICLO.

Observar

“Observar. Un solo momento de observación para encontrar el flujo, el sendero del gozo, el camino floreado, aromático, sensitivo, intuitivo. Un solo momento de observación para que se dé la naturaleza en ti y te lleve hacia un nuevo escenario que parece igual que el anterior, con sus llamadas, con sus coches, con sus quehaceres cotidianos… Pero todo es distinto, todo se percibe de otro modo porque no eres el que actúa, el que llama, el que conduce… Eres el que observa a ése que actúa. Simplemente miras.

Hay un cisma enorme, pero que vibracionalmente es delgado, entre el drama y la paz, entre la ilusión y la «realidad». Hay un yo pequeño y un yo grande justo detrás. El yo pequeño gusta del sufrimiento, del drama, de la búsqueda incesante. Tiene un algo vacío que no logra ni logrará llenar, intente como lo intente. Lo sacia un momento y ahí vuelve a estar. ¿Con qué lo llenas? ¿Con comida? ¿Con sexo? ¿Con drogas? ¿Con deportes de riesgo? ¿Con meditación? ¿Con visualización creativa? ¿Con técnicas complejas que aturden el entendimiento? Y luego ¿qué?

No, no hablo de esto, hablo de algo que está más allá. El sendero del sufrimiento, de lo difícil, ya lo hemos explorado. Tenemos a nuestras espaldas miles de años de dolor, de búsqueda, de esclavitud disfrazada. Ahora se llama algo que termina en –acia. Somos responsables de eso, nos guste o no la idea, o más bien, le guste a ese pequeño yo la idea. Pero salir de la matriz, hacerse cargo de uno mismo y mirar justo desde detrás de la cabeza, desde el círculo de fuera, ese que mora más allá de lo mental, requiere ante todo responsabilidad. Abrir el espacio perceptivo. Éste es el sendero del que hablo. Y no porque te lo diga. Simplemente lo sentirás si te sientes, si te acercas a ti, a tu templo, si vienes. Es algo vibracional. Se percibe, nada más.

El nuevo ser humano es un observador. Mira desde fuera lo que ocupa el espacio de dentro. Y cómo lo ve lo desaloja, lo limpia, por así decirlo. Se quita las mochilas del pasado, observando el vacío que nunca ha podido llenar. Lo acepta, lo ama y lo llena, pero esta vez de nada salvo de él mismo, de uno mismo, del mismo uno. El observador que se observa a sí mismo y a todas las cosas, sin maraña emocional de por medio, sin pasión, sin deseos porque ya no están, ya se fueron… se acabó la mecánica.

Salir de la mecánica implica responsabilidad. Es una mirada a algo que se observa a sí mismo a través de esta ventana que constituye el cuerpo. Porque para ese observador no hay nada que esté separado. Todo forma parte de un único cuerpo, de una misma realidad clara y profunda. Y como observa con claridad, se hace cargo de esa misma lucidez. Pero para obtener claridad, hay que tomar consciencia también de las propias miserias, de las propias sombras; esas tinieblas intemporales que confunden, que nublan la visión, que aíslan en la ilusión de separación: la mochila. Somos responsables de la mochila y sus contenidos. Y éste es el principal poder y uno de los principios básicos de la naturaleza.

Responsabilidad

El animal se hace responsable de ser animal. La Ley Natural se manifiesta a través de él porque es inteligente en su propia naturaleza. El nuevo ser humano, el aspirante a ser este nuevo ser humano, ha de hacerse también responsable de lo que es. Así está permitiendo que la Naturaleza lo guíe. Así consentimos que ocurra el salto evolutivo. Detrás de toda oscuridad, hay una nueva luz que resplandece.”

Del libro “Siento, luego existo”

PARTE INTUITIVO

La sensación de rareza, de desasosiego, de incomodidad, de pérdida de esperanza o incluso las ganas de que algo se acabe ya, son indicadores de saltos en la Conciencia. La necesidad de estar solo, las desavenencias con los que tenemos más cerca y la intolerancia a ciertos discursos, personas o ambientes son síntomas de saltos vibracionales.

Han ocurrido muchas cosas en el lado no visible de la vida durante estos últimos meses, tantas que me cuesta enumerarlas. Además de estar terminando una período de mercurio retrógrado, una configuración astrológica que sigo desde hace varios años y que nos invita a la interiorización, la revisión, la reflexión, la renovación y muchas más palabras que empiezan por re-, estamos experimentando un CAMBIO DE CICLO a un nivel muy profundo (mucho más profundo que el cambio de ciclo que promulgan los políticos). Este cambio tiene que ver con la singularidad y la individualidad. Se podría decir que las preguntas que han aflorado a la conciencia son ¿qué sentido tiene mi vida? ¿para qué estoy aquí ahora? ¿cuál es el siguiente paso?

Es posible que muchos trabajos o dedicaciones hayan llegado a su fin. Proyectos creativos con los que uno se implicó durante un tiempo comienzan a dejar de tener sentido o a experimentar un CAMBIO, una ACTUALIZACIÓN, una RE-NOVACIÓN. La implicación dentro de ciertos equipos y ambientes se pone en tela de juicio y sin saber muy bien qué es lo siguiente, lo que uno tiene cierto es que ya no somos el de antes y cada vez cuesta más seguir haciendo lo de antes. Es tiempo de ACTUALIZAR.

“Está ocurriendo una actualización perceptiva que está abriendo nuevos escenarios y posibilidades creativas. Más allá de la manipulación del sistema, muy activa últimamente, desde el interior del ser humano se está asomando una realidad tremendamente nueva. No todo el mundo la está atendiendo…pero eso no implica que no esté sucediendo.”

La comunicación se ha visto alterada, tanto la interna como la externa. Mercurio retrógrado es un período para atender fundamentalmente a la comunicación interna, la que tiene uno con uno mismo (con el mismo uno). Si esta comunicación no está re-establecida y no goza de claridad y armonía, ¿cómo pretender tener una comunicación eficiente con los demás? En este sentido es posible que hayamos experimentado separaciones (de pareja, de socios, etc.) o hayamos replanteado nuestra forma de vincularnos con el otro. Muchas veces para descubrir cuál es la la vibración de uno mismo es preciso separarnos de los demás. Cuando experimentamos la soledad de manera eficiente podemos dejar de sentirnos solos pues alcanzamos el estado maravilloso de estar con nosotros mismos.

Como metáfora de este cambio en la comunicación es posible que durante estas semanas hayas experimentado fallos en los aparatos eléctricos, coches, móviles, ordenadores, etc. Es un reflejo de lo que está ocurriendo en el interior del ser humano, reajustes en los sistemas de comunicación con la Conciencia de Unidad.

Por otro lado a nivel físico estamos mutando o cambiando. Muchos científicos están confirmando literalmente que algo está ocurriendo en el ADN humano. Como consecuencia de esta adaptación física a la nueva vibración de conciencia, los síntomas físicos se han dejado notar, fundamentalmente en la zona abdominal baja (relacionada con los procesos creativos), la columna lumbar (relacionada con memorias de escasez y de pobreza) y también la columna cervical (síntomas de querer controlar lo que no se puede controlar y resistencia al cambio). La piel puede que también haya reaccionado de alguna manera, una metáfora de expresar y sacar algo hacia fuera. Subidones y bajones de energía, somnolencia, vértigos puntuales o sensaciones en la cabeza (tipo congestión o migraña) son síntomas adaptativos a nuevos flujos energéticos. Pero es cierto que no todo el mundo los está afrontando desde este prisma mayor y evolutivo. Cada uno ve las cosas como se permite verlas. Y en este sentido cada uno es un mundo en transición y lo vive y lo experimenta como puede o sabe.

Todo salto vibracional de la Conciencia nos da la oportunidad de sacar a la luz sombras enterradas en nuestras células, memorias antiguas que nos han anclado a ciclos sin fin de dolor, sufrimiento y miedo. Puede ser que aspectos que creías que ya no estaban en tu sistema de memorias de repente vuelven a hacer acto de presencia con el consiguiente cansancio, agotamiento y enojo. O que hayas comenzado a entender de manera súbita la repetición de patrones familiares a través de ti. La transformación de la memoria ancestral y el restablecimiento del amor como vehículo vincular, nos libera literalmente de todo el pasado, permitiéndonos renacer desde un nuevo presente libre de distorsiones.

“No somos nuestro pasado, somos aquello capaz de observar el pasado. Si no lo observamos lo repetimos en nuestro futuro. Cuando lo observamos abrimos una posibilidad para transformarlo, creando así un nuevo presente y por lo tanto un nuevo futuro.”

El plano parasitario del sistema mental colectivo, donde habitan lo que llamo chukis y que otros llaman sombras, voladores (como Carlos Castaneda), arcontes, entes psíquicos…etc… ha estado muy activo últimamente. Los niños puede que hayan expresado que tienen miedo, que han percibido una sombra en su cuarto, que temen que entren a robar en casa (o cosas por el estilo). Igual que el AMOR y lo espacios de alta vibración generan un efecto de contagio que impulsa el empoderamiento y la transformación personal (como he verificado en todos estos años de consultas y grupalmente una y otra vez en la Escuela Acuario), el miedo también se contagia. Este mundo en transición está purgando todo este miedo sacándolo a la superficie y el sistema va a intentar por todos los medios disponibles perpetuar esta cultura de miedo y separación. Los medios de comunicación son fieles aliados de este sistema caduco.

“El lado no visible de la vida está llena de realidades tanto evolutivas como involutivas. La madurez perceptiva que potencialmente tiene un adulto no la tienen los niños, que son más sensibles y susceptibles de percibir la realidad in-visible pero no de discernir ni de manejar eficientemente su sistema perceptivo y energético. Es preciso empoderarlos en su corazón para que vayan descubriendo su poder inherente e innato.”

Como consecuencia de esta purga y de esta liberación de densidades personales y colectivas, el plano parasitario psíquico ha estado más activo pues se alimenta precisamente de la energía emocional inconsciente e histórica del ser humano. La existencia de este plano denso constituye tanto una resistencia a la evolución personal como un impulsor de la evolución y transformación personal. Toda fuerza evolutiva goza de una fuerza resistente que la hace más fuerte. Es como cuando nace un bebé. El paso por el canal del parto es traumático. Hay algo que genera resistencia, una estrechez asfixiante, una oscuridad que perdió la humedad y el calor…pero esta misma estrechez hace que se active la FUERZA INSTINTIVA DE LA VIDA, de la MADRE, el empuje evolutivo que da a luz a la propia LUZ.

Es un tiempo de renovar el pacto con la vida, de sintonizarnos con el nuevo ritmo de la Tierra, de retornar al corazón y ESCUCHAR, SENTIR Y CONFIAR. El miedo esconde el amor detrás de él. No hay que temer al miedo. Simplemente hay que aceptarlo, vivirlo y atraversalo. Y esto es una experiencia, quizá la EXPERIENCIA.

“De repente descubrió que lo que creía que era, no era, que lo que pensaba no era suyo, que el sufrimiento era una cortina de humo que cubría celosamente las puertas del paraíso. Y se atrevió a pasar la puerta.

Entonces sufrió, lloró hasta la última lágrima que guardaba en

su corazón, se entregó sin condiciones a las violentas tormentas que agitaban su interior. Rendido y entregado se dejó llevar por la corriente con una única palabra viva latiendo en lo más profundo de su corazón.

– ¡Confía! ¡Confía!”

Vivir sin miedo es vivir libre de distorsiones perceptivas. Si permito que el miedo desaparezca de mis células, de mi campo de información personal, dejo de ser alimento para el sistema parasitario. Y no se trata tanto de no ver las noticias o de evitar entrar en contacto con los medios que están al servicio de la cultura del miedo. Se trata fundamentalmente de poder OBSERVARLO sin sentir miedo. Sólo así podemos comenzar a disfrutar de la CLARIDAD perceptiva que aporta la conexión vertical con la Conciencia de UNIDAD.

El VACÍO es una de las experiencias más profundas que podemos experimentar. Muchas personas temen a esta sensación de vacío, precisamente porque parece que pierdes el control, quedando suspendido en la nada en la que no hay nada a lo que agarrarse (salvo a uno mismo-al mismo uno). Muchas personas temen la sensación de VACÍO. Y ese temor les limita precisamente a poder disfrutar de él. El Vacío es Conciencia Pura, creatividad suprema, alineación perfecta. Del Vacío venimos y hacia él vamos. En cada respiración hay un instante de VACÍO donde no hay inspiración ni espiración, un recuerdo hermoso de nuestro verdadero hogar. Somos VACÍO disfrutando de una experiencia física. Atesoremos este regalo.

Hace ya algunos partes anteriores compartía que ya no existían las estaciones. Un día estamos en verano y a los tres días siguientes en invierno. El clima refleja metafóricamente los estados del ser humano; un día calor, otro frío-un día alegre, otro triste… Sólo anclándonos en la neutralidad del corazón podemos alcanzar ese punto de estabilidad desde donde poder observar estos cambios abruptos, alinearnos con ellos e incluso disfrutarlos.

Como dice una canción…”La Tierra está gestando un mundo nuevo, invisible a los ojos del dolor. Oculto a los que aún albergan miedo, brillante a los que tienen abierto el corazón…”

Seas quien seas…te AMO.

Y como siempre digo, no se crean nada, sólo sientan. La Verdad no se tiene…SE SIENTE.

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5 comentarios en “PARTE INTUITIVO. CAMBIO DE CICLO.

  1. brillante a los que tienen abierto corazón…….. que así sea, así está siendo. Quiero verlo, mas bien…. sentirlo. Miles de gracias.

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